
Si analizamos la historia del hombre sobre la tierra nos damos cuenta que son muchos los hitos que han marcado su evolución. Los libros, llamados sagrados como la Biblia, y otros equivalentes en otras tantas religiones, cuentan en sus “historias” los hechos que marcaron nuestro pasado. Son muchos los tratados filosóficos y teorías, científicas o no, que deben su base a estos libros sagrados y/o mitologías ancestrales.
No es mi intención desmontar teorías ni estudios científicos que han costado mucho esfuerzo, tiempo y trabajo a sus autores. Pero sí me gustaría desmitificar la fe ciega que en muchos casos se profesan a ciertas teorías dentro del ámbito de la psicología. Sabemos y está publicado, por activa y por pasiva, que las publicaciones en psicología son muchas, otra cosa es su calidad. Quizá hay que comenzar desde dentro a priorizar el aspecto cualitativo frente al cuantitativo. También es cierto que para transgredir las reglas primero hay que conocerlas y respetarlas. Es, desde este respeto, desde el que quiero abordar estas divagaciones acerca de la metacomunicación humana.
Si tenemos en cuenta que el campo de acción de la psicología es el hombre y su medio, así como las interacciones que se producen entre ellos para la supervivencia y el equilibrio de ambos, no podemos pasar por alto las dificultades que ese equilibrio inestable entraña. El hombre tiene la necesidad de transmitir sus conocimientos, habilidades y sentimientos como ser psicobiosocial que es, para así preservar la supervivencia de su especie.
No es mi intención desmontar teorías ni estudios científicos que han costado mucho esfuerzo, tiempo y trabajo a sus autores. Pero sí me gustaría desmitificar la fe ciega que en muchos casos se profesan a ciertas teorías dentro del ámbito de la psicología. Sabemos y está publicado, por activa y por pasiva, que las publicaciones en psicología son muchas, otra cosa es su calidad. Quizá hay que comenzar desde dentro a priorizar el aspecto cualitativo frente al cuantitativo. También es cierto que para transgredir las reglas primero hay que conocerlas y respetarlas. Es, desde este respeto, desde el que quiero abordar estas divagaciones acerca de la metacomunicación humana.
Si tenemos en cuenta que el campo de acción de la psicología es el hombre y su medio, así como las interacciones que se producen entre ellos para la supervivencia y el equilibrio de ambos, no podemos pasar por alto las dificultades que ese equilibrio inestable entraña. El hombre tiene la necesidad de transmitir sus conocimientos, habilidades y sentimientos como ser psicobiosocial que es, para así preservar la supervivencia de su especie.

No hay comentarios:
Publicar un comentario